Al día siguiente, no levantamos con tranquilidad, con la cabeza más en nuestro primer destino que en Cajamarca. En mis primeros días en el Perú, el catarro debido al contraste de intratiempo dentro de un mismo día, me había marcado lo suficiente a estas alturas como para estar en una nube mental, congestión nasal, etc...Decidimos acercarnos a un pueblo llamado "Los Baños del Inca". Este pueblo surgió alrededor de un paraíso de aguas termales, cuyo nombre es el mismo del pueblo, en el que , supuestamente, el gran Rey Inca Atahualpa tomaba sus baños termales después de sus batallas. Actualmente es un complejo bastante bonito, donde puedes tomarte un baño termal, que dicho sea de paso, tomé y me sentó a gloria bendita. Flotar en las aguas sanadoras de la historia peruana no tiene precio. Este complejo además tiene sala de masajes, etc..., pero lo que mas me llamo la atención fue el vapor de agua natural emergente hacia el exterior, y es que la temperatura de salida del agua es de 71 grados centígrados, además de la bañera natural donde el mismísimo rey inca se bañaba. Nos comentaron , por las noches , las instalaciones son llenadas de este agua mágica y que las gentes de alrededor hacían cola para bañarse en ellas a las 6 de la mañana, es decir, el primer baño, pues según ellos , era especialmente curativo.
Ya por la noche se preparó una fiesta de despedida para Ruben, en un bar clandestino, cuya entrada parecía una casa ordinaria, pero que en su interior, a través de un pasillo que conectaba dos habitaciones, y unas escaleras, llegamos a un pequeño escondite donde podías fumar, tomarte tus chelas, cantar...etc.Fue una noche linda de encuentros, desencuentros y despedidas, traspaso de direcciones de correo, abrazos y emotividad...A las horas siguientes, estaba montado en un omnibus, dirección a Leymebamba.....
Desde Cajamarca a Leymebamba se tardan 9 horas, incluidas tres paradas: Una en Celendín, pueblecito intermedio entre Caja y Ley, que además es reconocido por fabricar los mejores gorros de campo de la zona, otra en Balsas ( de 5` para descargar), y la ultima , en un lugar sin nombre para comer.. El viajes es una fantasía visual ya que se trata de ir atravesando los Andes por su Sierra Norte, en un autobús donde sientes cada piedra, por una "Carretera", que realmente es una pista de tierra donde apenas hay sitio para un vehículo y medio, eso, junto a la velocidad del conductor, debo de reconoceros, que por momentos pase cierto miedo, pues al mirar por la ventanilla en algún momento solo ves el enorme precipicio en caída libre...tu y la distancia, la enorme distancia para tocar suelo firme.En algún momento del trayecto pensé: " Esta sierra es enormemente alta, sus cordilleras son como Los Hachazos de Dios!!!"
Es imposible dormir,aunque el trayecto sea largo. El vaivén constante del autobús, el sonido de las piedras, derrapes y pitos en lugares comprometidos, la música a toda ostia en al autobús, esa maldita música a toda ostia!!, la incomodidad de los asientos y el espacio reducido...., hacen imposible dormir. De la parada en Celendín, de 30 min., aprovechamos para desayunar: Café con huevos.Para llegar a balsas has de atravesar un puente bello, allá paras 5 min y donde puedes degustar coco frió, fruta o frutos secos. Probé uno de esos cocos, el gusto frió del liquido me entro de muerte....
La siguiente parada fue en medio de una de estas subidas andinas, en un lugar aislado para comer...
Foto Parada a comer
Después de 9 horas subiendo y bajando por la cordillera norte Andina llegamos a la Plaza de Armas de Leymebamba, rotos físicamente, pero con el impacto visual de la grandeza rocosa aun vibrando en mis pupilas y la sensación de pequeñez en mi interior al haber sido testigo de Los Hachazos de Dios.....


